la hora de la Palabra

Lecturas: Isaías 8,23b-9,3; 1 Corintios 1,10-13.17 y Mateo 4,12-23

El Señor llama y los discípulos le siguen

Cuando Jesús conoce que el Bautista ha sido encarcelado, abandona Nazaret y marcha a Galilea para iniciar su misión. Su primera intervención no tiene nada de espectacular; sencillamente, llama a unos pescadores que, prestos, responden a su voz. Así comienza el movimiento de los seguidores de Jesús; aquí está el germen de lo que un día será su Iglesia; aquí se nos manifiesta la relación que ha de mantenerse siempre entre Jesús y quienes creen en él. El cristianismo, antes que nada, es seguimiento de Jesucristo. Creer en Jesucristo es vivir su estilo de vida, colaborar en su proyecto del Reino de Dios y cargar con la cruz para compartir su resurrección. El criterio para verificar si creemos en Jesús es comprobar si realmente le seguimos.

Seguir a Jesús conlleva el inicio de un cambio de vida

Exige "romper con lo antiguo porque algo nuevo está brotando". Solo quien esté conectado a Jesús y a su proyecto de vida para todos durará para siempre. Lo demás está llamado a desaparecer. Es una consecuencia del seguir a Jesús: Los apóstoles dejan las redes, pero se convierten en pescadores de hombres; Mateo deja la mesa de los impuestos para seguirle como apóstol; los misioneros han dejado su país... para seguirle ayudando a los hermanos. Seguir a Jesús supone un cambio de actitud, de mente, de dedicación... No es un cambio de trabajo sino de forma de hacer las cosas...
Nuestro seguimiento de Jesús... ¿qué cambios fundamentales ha tenido o está teniendo en nuestra vida? ¿Qué está suponiendo para nosotros?

Ese camino o proyecto es el Reino de Dios

Reino de Dios llama Jesús al proyecto al que son invitados todos los hombres y mujeres. Este proyecto se asienta en tres pilares y tiene como resultado una consecuencia inmediata: Dios es Padre, todos somos hermanos y los preferidos son los pobres... Y la consecuencia: Ese Reino ya está entre nosotros, construyéndose...
Ser cristiano es "seguir a Jesús" haciendo posible este proyecto; es amar lo que Jesús amó; es dar importancia a lo que él se la dio; es mirar a los hombres como él los miró; es acercarse al pobre y al necesitado como él lo hizo; es confiar en el Padre hasta más allá de la muerte como él confió; es optar por la esperanza como Jesús hizo.
Seguir a Jesús no es solo admirarlo..., sino que conlleva la exigencia de la fidelidad a un proyecto de salvación, de felicidad.

¿En qué ha consistido, está consistiendo nuestra conversión? ¿Cómo es nuestro seguimiento del Señor? La prueba de que se ha dado lo anterior (conversión y seguimiento) es cómo estamos de implicados en hacer posible el Reino: ese espacio de vida donde es posible amar a Dios, vivir como hermanos...

 

Isidro Lozano

 

Fotografía Banner: Aurora Soler


 

 

Oracion de mi parroquia

Cambia nuestro corazón, Señor

Propuesta.-

Ahora que hemos ido descubriendo un poco más quién es el Señor a quién seguimos, nos dirigimos al Padre por medio de nuestro hermano Jesús, diciendo: "Cambia nuestro corazón, Señor".

1. Por la Iglesia, por nuestra parroquia, por todos los que creemos en Jesucristo. Que le sigamos de todo corazón dando siempre testimonio de nuestra fe. Oremos.

2. Estamos celebrando la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos; pedimos por las distintas Iglesias cristianas. Que convertidos en discípulos de Jesús y deseosos de seguirle con toda las consecuencias, hagamos posible el Reino de Dios ya en este mundo. Oremos.

3. Para que redescubramos con ojos nuevos y corazón nuevo lo que significa hoy la buena noticia del Evangelio en este mundo cansado y roto por las guerras y las discordias. Oremos.

4. Para que nuestra vida entera sea un mensaje positivo para nuestros hermanos, no una condena; para que nuestra vida sea un apoyo, estímulo y esperanza para todos nuestros hermanos. Oremos.

5. Para que ninguno de los que nos hemos juntado para celebrar la Eucaristía en esta parroquia vivamos nuestra opción cristiana en solitario, sino que luchemos juntos por hacer posible ya aquí el proyecto de Jesús. Oremos.

 

Oración.-

Dios Padre nuestro, aviva nuestra fe, nuestro amor, nuestra esperanza, y danos creatividad para saber leer y transmitir el Evangelio con alegría a nuestros hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

Ciclo A - Reflexiones para el Domingo III del Tiempo Ordinario

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