EL CARDENAL ARZOBISPO DE RABAT HABLÓ EN SALESIANOS

Mons. Cristóbal López Romero, cardenal arzobispo de Rabat, tuvo el 4 de noviembre por la tarde una charla en el cine salesianos de Vigo. Unas 300 personas siguieron su exposición; entre ellas, el Sr. Obispo de la Diócesis, D. Luis Quinteiro, junto con la comunidad salesiana y un grupo de sacerdotes diocesanos, religiosos y consagradas.

El Arzobispo de Rabat es uno de los 13 nuevos Cardenales creados por el Papa Francisco en el Consistorio del 5 de octubre pasado. Salesiano desde los 16 años, sacerdote desde hace 40 con ejercicio de su ministerio en distintos países: Paraguay, Bolivia, Marruecos, España. Obispo desde hace año y medio; cardenal desde hace un mes. Su biografía se podría resumir con esta expresión: "Mi casa es el mundo; mi familia, la humanidad".

Luego pasó a describir la Iglesia que preside: una Iglesia con más hombres que mujeres, con más negros que blancos, con más jóvenes que adultos. Una Iglesia insignificante por la cantidad de cristianos, apenas 30 mil en medio de 37 millones de musulmanes; sin embargo, es una Iglesia significativa por el mensaje que puede transmitir al mundo.

La Iglesia en Rabat es una Iglesia muy 'católica' porque los 30 mil católicos provienen de más de 100 nacionalidades. Hay que destacar también que es una Iglesia ecuménica. Se trabaja muy estrechamente con protestantes, anglicanos y ortodoxos. Hasta tienen una "facultad" de Teología común.

Es una iglesia samaritana, que se inclina ante aquel que pasa por momentos difíciles, sea marroquí musulmán, sea africano cristiano. La comunidad sale al encuentro del necesitado sin preguntarle de dónde viene, adónde va o por qué está en esa situación.

Se trata también de una Iglesia puente entre Europa y África, entre musulmanes y cristianos, entre España y Marruecos, entre pobres y ricos, entre negros y blancos. Un puente. Eso es lo que pretende ser en este tiempo en que hay tantos que intentan levantar muros, barreras, fronteras, o incluso fosos.

Por último, destacó que uno de los elementos característicos de la Iglesia en Rabat es la promoción del diálogo interreligioso, del diálogo entre cristianos y musulmanes, concretamente.
En síntesis, se trata de una comunidad pequeña, pero muy viva y con muchas y muy interesantes actividades.

En el apartado de conclusiones insistió D. Cristóbal en que todos somos misioneros, hoy y siempre. Se podría decir que "la misión tiene una Iglesia, más que la Iglesia tiene una misión". Recalcó que el Reino es el objetivo, la Iglesia es el instrumento. "Buscad el Reino de Dios... y lo demás se os dará por añadidura".
Afirmó sentirse en las manos de Dios. El piloto de la nave es Dios por lo que estamos bien, incluso en medio de la tormenta. Por eso, "déjate llevar por Dios".
Y sobre los musulmanes señaló que habría que hacer realidad aquello de "hablar menos de los musulmanes y hablar más con los musulmanes". Tienen los mismos objetivos que nosotros. Construyamos juntos la humanidad. Eso es lo importante.

Isidro Lozano